Negociación – Arrancando motores

¿Por qué nos preocupa la teoría de la negociación cuando es algo que llevamos haciendo toda la vida y……..no nos va tan mal, no? Pero, ¿podríamos hacerlo mejor? Lo que puedo aseguraros es que teniendo en cuenta aspectos como:

  • Tener muy claro quiénes somos, qué queremos y porqué.
  • Sabiendo identificar, interpretar y gestionar emociones propias y ajenas
  • Creyendo en lo que hacemos y no corriendo demasiado
  • Avanzando con progresividad y preocupándonos por cómo comunicamos
  • Siendo sensibles a las diferentes situaciones que se van dando
  • Sabiendo dar la importancia adecuada a los intangibles

conseguiremos ser más conscientes y, por consiguiente, lograremos mejores resultados.

Con esta serie de artículos la misión es interiorizar una nueva forma de gestionar negociaciones ya sea con proveedores, con clientes, con compañeros, con jefes, con equipos, con vuestros hijos, pareja, suegra, amigos, vecinos, vendedores en un gran almacén, en un banco, dentistas, panaderos, peluqueros, taxistas……… vale para todo porque la negociación es consustancial a las relaciones sociales.

Iremos viendo diferentes aspectos semana a semana. Tratad de practicarlos de dentro a fuera. Pensad en cada uno de los temas que vayamos tratando y quedaros únicamente con el producto de vuestra reflexión; coincida o no con el mensaje aquí escrito. Como decía Buda:

No creáis en nada simplemente porque lo diga la tradición, ni siquiera aunque muchas generaciones de personas nacidas en muchos lugares hayan creído en ello durante muchos siglos. No creáis en nada por el simple hecho de que muchos lo crean o finjan que lo creen. No creáis en nada porque así lo hayan creído los sabios de otras épocas. No creáis en lo que vuestra propia imaginación os propone cayendo en la trampa de pensar que Dios os lo inspira. No creáis en lo que dicen las sagradas escrituras sólo porque ellas lo digan. No creáis a los sacerdotes ni a ningún otro ser humano. Creed únicamente en lo que vosotros mismos hayáis experimentado, verificado y aceptado después de someterlo al dictamen del discernimiento y a la voz de la conciencia.

Sólo nos quedamos para siempre con aquello que transformamos.

Bienvenidos abordo!

Javier Suárez
Caudal / Socio Director