Inmigración y Sistema Nacional de Salud

Hoy vuelve a ser debate el acceso de los inmigrantes en situación ilegal a los servicios de salud.

Hemos logrado crear un sistema de salud garantista sustentado en principios como gratuidad, universalidad y accesibilidad. Gratuidad porque se financia a través de presupuestos públicos. Es decir, aquellos que tenemos ingresos (IRPF, IS, etc) y que hacemos uso de nuestro dinero a través del consumo (IVA), ponemos parte para sufragar los gastos públicos (entre ellos y en buena parte, la sanidad). Universalidad porque hemos decidido atender a cualquier persona que se encuentre en territorio Español. Accesibilidad porque, además de una red cercana a los ciudadanos, hemos decidido establecer un sistema de acceso a los servicios sin restricciones de entrada. Estos principios hacen que cuando a alguien le surge el problema más preocupante que a cualquier persona le puede surgir: un problema de salud, sea atendido:

  • Sin que tenga que preocuparse de si tiene o no dinero para pagar la atención que precisa.
  • Sin que tenga que preocuparse de su origen, raza, religión o cualquier rasgo diferente a lo que representa un ser humano.
  • Sin que tenga que cumplir trámites burocráticos o recorrer largas distancias para ser atendido.

Un sistema que representa, después de la propia democracia, el logro más importante de la sociedad como conjunto. Un logro del que debemos estar orgullosos y que merece ser protegido, sobre todo en estos momentos de restricciones presupuestarias y tensiones políticas. Protegerlo en su esencia, desde sus cimientos; proteger sus principios. Para ello hay que tener las cosas claras y, en este sentido, nada tiene que ver la inmigración ilegal con la atención sanitaria. Atender a las personas enfermas es básico. La situación de los mismos y la consecuencia de la atención son asuntos diferentes.

No sólo tenemos el reto de, sin quebrar la accesibilidad, seguir atendiendo a inmigrantes en situación irregular, sino de articular los mecanismos para cumplir la Directiva Europea de Asistencia Sanitaria Transfronteriza 2011/24/UE.

Debemos ser capaces de establecer los sistemas para hacer valer las normas. No debemos caer en el error de desarrollar normas paralelas para paliar el no cumplimiento de las que no logramos hacer cumplir. El derecho nos define como sociedad, legislemos y apliquemos las normas como tal.

Javier Suárez – Caudal / Socio-Director