33 Estrategias de Guerra – Capítulo I

33 Estrategias de Guerra – Resumen del libro de Robert Greene´s

En gestión empresarial es mucho lo que podemos aprender de la estrategia militar. Grandiosas lecciones de astucia, liderazgo, capacidad logística, superación, motivación, imaginación, constancia y planificación se derivan de las hazañas de grandes generales como Hannibal, Patton, Napoleón, Georges Washington o Cromwell.

De hecho, ¿qué ejecutivo que se precie no ha leído a Sun-Tsu? Sin embargo no debemos confundir la estrategia militar de la que, como digo, mucho debemos aprender, con la estrategia empresarial. Para nosotros, el arma más importante para conseguir nuestros objetivos es la negociación. Para los grandes generales la agresión. Para ellos el éxito pasaba por la destrucción del contrario. En nuestro caso y respecto a la competencia, esto debe ser una consecuencia, pues el objetivo fundamental es crecer, hacer prosperar las organizaciones. Cuando crecer para nosotros significa decrecer para otros y esta recesión los lleva a la destrucción, debemos entender que se trata de una consecuencia de nuestra acción en pro de la consecución de objetivos, pero nunca un fin. Aclaro esto porque cada vez aparecen más manuales de estrategia empresarial basados en estrategia militar y considero que, aunque son interesantes y nos permiten aprender a gestionar en circunstancias donde la competencia es agresiva, la estrategia empresarial no debe sustentarse en principios militares. Sus recursos son las armas y su misión amenazar y destruir.

¿Qué relación creéis que tenían los grandes generales con su cuerpo diplomático?

Nuestros recursos, las herramientas con las que diariamente trabajamos en el ámbito de la estrategia empresarial, están más cercas de los segundos que de los primeros. Imaginad que en tenis se pudiese ganar no sólo compitiendo sino negociando.

¿Cómo creéis que se sentiría Nadal si después de meses preparándose para un gran torneo llegase su manager y le comunicase que han llegado a un acuerdo y que ya no es necesario jugar el partido?

Ser capaces de alinear intereses sin engañar a nadie, de ganar cuota sin que nos rebote del hundimiento de nuestra competencia o de generar valor por nosotros mismos son algunos rasgos que definen y separan la estrategia empresarial de la estrategia militar.
Establecidas ciertas distancias, paso a resumir las estrategias militares que Robert Greene´s plasma en su libro “The 33 Strategies of War”. Lo haremos poco a poco. Comenzamos por la primera.

Antes de intentar atacar a tu enemigo debes tener control sobre ti mismo

1) Identifica a tu enemigo.

En el camino hacia el éxito mucha gente oculta sus verdaderas intenciones posicionándose a tu lado. Trata de identificarlos. Determina de quien y de qué estás en contra y tenlo siempre presente. Para ello debes ser consciente y tener criterio. De esta forma los adversarios que se han ido ocultando a tu lado irán delatándose poco a poco. Si todo “te vale” poco “te importa”. Un buen logista no puede “quedar bien” con todos, es más no debe pretender quedar bien. Quedar bien implica invertir tiempo y esfuerzos en analizar las necesidades, inquietudes y deseos de las personas que te rodean con el objetivo de que tus actos no contradigan o se opongan a los demás. Esto no sólo te aleja de la misión general sino que te impide identificar a aquellos cuyas intenciones son opuestas o minan las tuyas y las de la organización.
Javier Suárez
CAUDAL – Socio Director